CUPONFILIA: LA ONCE


Cupón anterior a la unificación de 1938La  ONCE, como veremos más adelante, no es solo un grupo de ciegos vendiendo un cupón. Pero también es cierto que nada sería esta institución sin él. Toda ella, y en especial su obra social, dependen de la competitividad del cupón y del esfuerzo diario de sus vendedores (14.500 afiliados ciegos y 7.000 minusválidos físicos).
Esta Organización, tutelada por el Estado por medio del Consejo de Protectorado, en el que intervienen ni más ni menos que cuatro Ministerios, esta compuesta por unas 90.000 personas de las que 50.000 son ciegos afiliados, 18.300 discapacitados y el resto no discapacitados.
Su presupuesto está avalado por la venta de su producto emblemático, el cupón. De los ingresos brutos obtenidos, la mitad se destina a premios (un 47,5% del valor facial emitido del cupón ordinario y un 52,5% del emitido los viernes). La cuarta parte de la recaudación es para gastos de explotación. Otro 20% para sufragar los servicios sociales. El resto un 3% se dedica a financiar la Fundación ONCE para ayuda a otras minusvalías.
La reconocida eficacia y solvencia de esta Organización es de sobra conocida de todos los españoles y a la vez admirada y copiada por muchos estados y organismos extranjeros. Su razón de ser no han variado desde su creación, hace sesenta años: Prestación de servicios sociales a las personas ciegas y deficientes visuales, así como conseguir la plena integración social y la autonomía personal de sus integrantes.
CupónPrueba de esta eficacia en la gestión es el aumento progresivo en las ventas del cupón desde la reforma del año 1981; en este año las ventas fueron de 35.114 millones de pesetas, pobre cantidad si la comparamos con las ventas de 1996 que fueron de 412.137 millones de pesetas.
Haciendo un poco de historia hemos de recordar que la Organización Nacional de Ciegos nació por Decreto de 13 de diciembre de 1938, dependiendo del Ministerio de la Gobernación y con el objetivo de unificar las diferentes asociaciones de y para ciegos existentes hasta entonces, entre las que destacaban el Sindicat de Cecs de Cataluña y la asociación sevillana "La Hispalense", cuyo cupón serviría de base para la futura ONCE.
Cupón del viernes. CUPONAZO.El interés para los coleccionistas, hasta este momento, es poder conseguir los cupones de las diferentes asociaciones, ya que entre sí todos son de características similares.
El 22 de mayo de 1981, con la promulgación del Real Decreto 1.041/81, que recoge la concesión en exclusiva a la ONCE de la venta del cupón, es cuando se produce el cambio radical en toda la institución que le lleva a ser la espectacular organización empresarial que es hoy en día, en la que tienen cabida desde empresas de servicios hasta empresas de alimentación pasando por las de seguridad, limpieza, inmobiliarias o de comunicaciones.
A partir de esta época es cuando empieza a tener verdadera importancia para el mundillo del coleccionismo ya que el cupón presenta otro aspecto más atractivo y variado, que da motivo para que se pueda reunir por distintos temas y fechas. El 2 de enero de 1984 se pone a la venta el primer cupón con el nuevo formato, y el 4 de octubre de 1985 lo hace el conocido como "cuponazo" de los viernes que tiene un formato ligeramente superior al que se emite de lunes a jueves.
Abono semanal. En vigor sólo durante unos meses.Con esta aportación y otras que estamos preparando para los próximos números de GARNATA queremos dar un pequeño empujón a la CUPONFILIA que todavía se encuentra en pañales comparada con otras aficiones. Animamos a todos los que quieran colaborar con sus trabajos lo hagan mandándolos a nuestra redacción de la S.F.N.G., para su estudio y posterior publicación.
Próximo a celebrarse la festividad de Santa Lucía, 13 de diciembre, patrona de la Organización y de todos los ciegos en general, queremos transmitirles nuestra más sincera felicitación: ¡Felicidades gente guay!
El Sistema Braille
El sistema de lectura y escritura en relieve que utilizan los ciegos fue inventado, en el primer tercio del siglo XIX, por el invidente francés Louis Braille. El método se basa en la combinación de seis puntos, que pueden ser percibidos a través del tacto.
El relieve se consigue perforando con un puzón, o mediante máquinas impresoras especiales, un papel grueso o cartón ligero.
Los seis puntos del sistema permiten sesenta y cuatro combinaciones distintas, lo que es claramente insuficiente para diferenciar los diversos tipos de letras, los números, signos, símbolos, etc. Por ello idéntica posición de los puntos puede tener varios significados.
Alfabeto Braille
Para evitar confusiones, el Braille emplea unos signos especiales que, colocados delante de una letra convierte a esta en mayúscula, cursiva, número, signo matemático, etc.
El Sistema Braille es un método imprescindible para la educación de los ciegos, además de ser un medio fundamental de acceso a la cultura, pues les permite la lectura de libros y publicaciones, así como relacionarse con otros ciegos.
Fuente: O.N.C.E. (Organización Nacional de Ciegos Españoles)