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Apartado de Correos nº 278. 18080 Granada  
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ALGUNAS PRECISIONES SOBRE LA PRIMERA MARCA DE ABONO DE GRANADA

 

Primera marca de Abono de Granada

 

Por Francisco Gilabert Granero, RAHF, FESOFI, SFNG. 

 

Q

ue la Historia Postal española está aún por estudiar en buena medida es algo que muy pocos se atreven a negar. Cada día nos topamos con nuevos hallazgos que amplían, completan y hasta contradicen lo que hasta ahora se daba por firme y cerrado. Contamos, ciertamente, con una magnífica obra de consulta; de obligada referencia, diríamos con mayor precisión: Prefilatelia Española, de los admirables y admirados Jorge Guinovart Vidal y Manuel Tizón (hoy sólo “el Tizón” tras el fallecimiento del amigo Jordi), editada por Edifil. Dados su excepcional calidad y su excelente palmarés, fue seleccionada, por primera vez en la historia de la filatelia mundial, para figurar en  la Corte de Honor de una exposición FIP: CHINA 2009 (Luoyang, Henan, China, abril de 2009). Pero, como cualquier obra de sus características y naturaleza, por fuerza ha de encontrarse en constante revisión a causa de los hallazgos antes citados. Tal es el caso que hoy nos ocupa.

No nos cabe la menor duda de que el anagrama que reproducimos (P.E. Nº 37, Tomo III, pág. 943, edición de 2004) y del que una vez descompuesto remarcamos las letras que lo conforman para una mejor idea de su composición real (fig. 1), fue la primera marca de abono de la Caxa Principal de la ciudad de Granada. Lamentamos tener que disentir pero los hechos son tercos.

Figura 1

Fig. 1.- Lo que puede leerse en la marca de abono nº 1 de Granada ciudad una vez descompuesto el anagrama: A B O N (O). Los anagramas no solían repetir letras.

Creemos que el origen de las primeras marcas de abono utilizadas en el siglo XVIII, que apenas si son conocidas y de las que sólo están catalogadas las de Cádiz (1789-1817), Barcelona (1791-1817) y la que detallamos, por cierto dada como de llegada y tránsito entre 1820 y 1840, no está lo suficientemente estudiado, o al menos no bien explicado. Ésta que presentamos, como luego se comprobará, ya se utilizaba a fines del siglo XVIII como de abono.

Las marcas “de abono” fueron resultado del primer intento de establecer la intervención de las Estafetas agregadas por las Administraciones Principales, antecedente de la Intervención Recíproca atribuida por error a don Pedro Rodríguez de Campomanes en la Exposición del Real Decreto de 12 de agosto de 1845 que modificaba las tarifas postales.  La actuación ordenada por el conde de Floridablanca en su Instrucción que deben observar los Administradores de las Estafetas agregadas á las Principales de Reino, dada en San Ildefonso de la Granja el 26 de julio de 1784, quedó en intento frustrado por causa de la Guerra de la Independencia y por el posterior caos que sufrió el Servicio de Correos, incrementado por la resistencia del personal del ramo a su fiscalización.

La confirmación de la presencia de las marcas de abono, que debían existir en todas las Administraciones Principales, se puede constatar en la Instrucción XII de la Instrucción para las Administraciones de Correos de Valencia, datada en la Ciudad del Turia el 14 de abril de 1792 (Vid. A.G.C. Correos. 3ª Sección. Legajo 1.481).

Reproducimos tres documentos postales con la mencionada marca de abono de Granada. El que nos sirve para ratificarnos en  las afirmaciones que aquí se vierten (fig. 2) es una envuelta de carta circulada de Málaga a Granada,  sin fecha,  con las siguientes marcas en rojo:


1.- Málaga, en anagrama (P.E. Nº 8), usada de 1785 a 1799;
2.- Porteo de 9 cuartos de la oficina de destino, correspondientes a la segunda fracción de carta doble (de 8 a 11 adarmes inclusive), y
3.- Marca de abono de Granada.

Figura 2

Fig. 2.- La envuelta que se estudia. Carta de Málaga a Granada, circa 1799. (Col. F. Gilabert)

Difícilmente, pues, su circulación podría ser posterior a 1820. Cuestión de pura lógica. En una de sus subastas, la firma Soler y Llach, tal vez por las dudas, tal vez porque intuye o conoce las fechas reales de uso, data acertadamente una carta similar “circa 1800” (sic). También la carta datada en Madrid en junio de 1818 (fig. 3) nos reafirma en nuestra tesis sobre el uso adelantado de la citada marca granadina.

Figura 3

Fig. 3.- 30 de junio de 1818. Carta de Madrid a Granada y reexpedida a Murcia, donde se porteó con 7 cuartos (tarifa de 1815 para carta sencilla). En Granada se le estampilló el anagrama que, descompuesto, significa “abono” para indicar que había sido porteada sin haber sido contabilizado su importe. (Col. H. Pedraza).

Creemos que esta marca postal de abono, que aparece reproducida cabeza abajo en P.E. acaso por inadvertencia del maquetador o provocada por el  hecho de que los funcionarios de correos de la época solían estampillarla así, fue utilizada antes de 1799, año en que la marca de Málaga en anagrama fue sustituida por otra que indicaba el nombre completo de su Caxa. En la demarcación de Andalucia Baxa (Málaga, Granada, Almería…), y durante este mismo año, fueron sustituidos los sellos en anagrama que se venían utilizando por otros en los que aparecía el nombre, completo o abreviado, de las Caxas.

Para nosotros, esta carta por fuerza tuvo que circular con anterioridad al 31 de diciembre de 1804. Nos basamos para afirmarlo en el porteo de la misma: 9 cuartos. De habérselo marcado en fecha posterior, habría de ser de 10 cuartos ya que, como consecuencia de la Real Orden de 17 de noviembre de 1804, la cual entró en vigor el 1 de enero de 1805, las tasas aprobadas en 1779 sufrían un sobreporte de 1 cuarto para Caminos, destinado a la construcción y reparación de las carreteras principales. Tal sobreporte se aplicó de manera escrupulosa (se trataba de recaudar) en todas las Demarcaciones postales, e incluso en el Correo Central de Madrid.

En cuanto a la marca de abono objeto de nuestra atención, señalamos que fue utilizada para indicar que los 9 cuartos, anotados por error, no debían ser cobrados al destinatario puesto que los Intendentes del Reino gozaban de franquicia postal oficial y, por lo mismo, el importe de la carta habría de ser anotado en el libro de Cargo y Data que, de forma reglamentaria, tenía que llevar la Caxa Principal de Granada. Así pues, el Correo, que cometió el desliz e hizo el cargo, luego tuvo que rectificar y realizar el correspondiente abono en su propia contabilidad sin haber percibido un solo cuarto.

Conclusión: a nuestro entender, y a la vista de los datos que aportamos, la marca Nº 37 (RRR) de Prefilatelia Española debería de llevar el Nº 35, citarse también como “de abono” y su fecha de inicio de uso, hasta tanto no sean encontradas otras que nos contradigan, habría de fijarse en torno a 1799 y no en 1820 como allí se indica. Sería, de este modo, la primera fecha conocida. Bueno, y también debería colocarse en su posición correcta porque tal como aparece, en posición invertida, despista al lector… y al coleccionista. Quede también bien claro que esta mínima discrepancia con lo reflejado en  P.E. no supone, al menos para nosotros, demérito alguno para tan formidable obra, a la que seguimos considerando de obligada referencia como señalábamos al comienzo del artículo.

Figura 4

Fig. 4.- 1839. Frontal de plica judicial de Santa Fe a Granada, con porteo de cuño de 6 reales, correspondiente al de carta doble de 2 onzas y 6 adarmes. El anagrama de abono de la Principal de Granada indica que la carta había sido entregada sin cobrar su importe, de conformidad con la Real Orden de 3 de febrero de 1839. (Col. H. Pedraza)

(Agradecimientos: a D. Horacio Pedraza Segura por la cesión de piezas de su colección Historia Postal de los antiguos Reinos de Granada y Sevilla y por su inestimable ayuda para la redacción de este trabajo).

 

Fuentes bibliográficas

- TIZÓN, Manuel: Prefilatelia Española. Tomo III. Edifil, S.A. Madrid 2004.